Soy bendecido.

4 etapas de un hábito

1. Darse cuenta de una mejor opción.

2. Querer cambiar.

3. Accionar.

4. Gustar y repetir y repetir.

Una de las cosas más difíciles de aprender en nuestras relaciones interpersonales es no ponernos a la defensiva. Cuando no somos abiertos a escuchar a los demás lo que estamos haciendo es cuidar nuestro ego, no nuestras relaciones interpersonales.

Ideas son baratas, no cuestan. El asunto es ver si esas ideas se pueden ejecutar. Para esto se necesita la voz de alguien que practique el arte de observar en el equipo. 

Me es curioso como mi manera de pensar occidental, formada bajo el concepto de una democracia no está acostumbrada a que un Rey, como Jesucristo, le diga lo que tiene que hacer. El eterno conflicto entre lo espiritual y lo natural.

Al ver a mis hijos crecer me he sentido desafiado más y más en enseñarles a que descubran su potencial y lo exploten. Si no lo hago cederán fácilmente a la presión de sus pares en la adolescencia. 

Una buena idea no sale a la primera. Una buena idea aparece después de muchas malas ideas. Generalmente encuentro buenas ideas en momentos lúdicos y en conversaciones grupales. Muchas veces una buena idea es la suma de pequeñas partes de otras ideas.

Hay una gran diferencia a la hora de ordenar tu casa, tu closet o tus cosas: puedes escoger quedarte con lo que realmente te sirve  o puedes pensar solamente en lo que no te sirve y botarlo o ‘regalarlo’

No son la misma cosa. Una tiene que ver con generosidad, la otra no.

Nos complicamos la vida dejando las cosas para un ‘luego’ cuando podemos hacerlo ‘ahora’. La acumulación de pendientes siempre termina afectando a alguien en nuestro equipo.

Empezando a construir un nuevo blog desde cero. Con lo incierto de las redes sociales gratuitas es mejor ser propietario de tus contenidos.