En tiempos de pandemia y ante la proliferación de cientos de voces de opiniones virtuales existe el riesgo de pensar que uno puede ejercer influencia sin competencia técnica, profesional o ministerial, sin responsabilidad, sin liderazgo y sin organización. Eventualmente dicha exposición en la que buscamos tener más visibilidad o ser escuchados, termina poniéndonos en medio del escrutinio público.

Y en las redes sociales el escrutinio es cruel.

Pedronline @pedroin