Hubo un tiempo en que Nochebuena significaba cohetes y amanecidas. Ahora a las 10:30 pm ya estoy en mi cama y me desagrada completamente el sonido de los fuegos artificiales. Madurez es la palabra elegante que usan para describir esta etapa de la vida. Pero en el fondo sabemos que nos estamos volviendo viejos.

Feliz Navidad.

En los últimos días me he encontrado escuchando en rotación a los Dire Straits. Para algunos no les sonará familiar la banda pero en la primera mitad de los 80’s se escuchaban fuerte en Lima.
Que guitarrista que es Mark Knopfler. Un feeling único para tocar la guitarra. “Water of Love” “Southbound Again” & “Telegraph Road” son unas joyas de canciones.

Conforme me voy haciendo mayor descubro que la paciencia poco tiene que ver con aceptar de buena gana el paso lento del tiempo en una circunstancia determinada. Mas bien la paciencia tiene que ver con la aceptación de un nuevo tipo de tiempo: el tiempo de Dios. Es en esa aceptación en la que mi alma es trabajada y pulida.