Me desperté a las 2:30 am … Jenna se tenía que levantar a las 3:30 am para ir al Culto de Acción de Gracias con la asistencia del Presidente del Perú.
Me preparé un te relajante mezclado con vinagre de manzana y miel de abeja, combo perfecto para dormir, pero esta vez un poco más ligero para estar atento a los chicos cuando se despierten en la mañana.
Mientras que me venga el efecto, el silencio de la madrugada es perfecto para editar algunas fotos y subirlas al blog.

Estoy con una laringofaringitis que no me deja dormir bien. Cuando no puedo dormir suelo leer links de páginas, escribir en DayOne mi jornal privado, o en todo caso escuchar algun podcast hasta que el frío de las 4 de la mañana me arrope y me haga cerrar los ojos.

Esta madrugada estoy escuchando uno de mis podcast favoritos:

 

Es curioso como la fotografía en sus diferentes estilos tienen un efecto cíclico en mi. Por alguna razón los últimos meses sólo tomaba fotos de los chicos surfeando. No tenía ideas para seguir tomando fotos en la calle o en otras situaciones que no estén relacionadas con el mar. Pero esta semana cogí una cámara vieja, la Leica X1. No he dejado de tomar fotos. Y no porque la Lumix GX85 sea una mala cámara, todo lo contrario. Pero creo que poder tomar fotos en ráfaga me termino matando. No pensaba, no trabajaba mucho en la composición. La X1 con su vieja batería me obliga a ser disciplinado y ser consciente de las oportunidades que tengo para tomar sólo lo que necesito. Es como tomar fotos con una cámara análoga. Y ese limitante ha vuelto a despertar en mi las ganas ee caminar y tomar fotos otra vez y me siento más relajado. La fotografía es la válvula de escape para mi creatividad, que dicho sea de paso la siento oxidada…pero estoy feliz con eso porque tomo fotos esencialmente para mi.

Tomada con una Leica X1.